Desde los comienzos en el siglo XVIII hasta los sorteos modernos

Sumérgete en la fascinante historia de la Lotería Nacional de España, un fenómeno cultural que se originó durante la tumultuosa Guerra de la Independencia en el siglo XIX.
En un momento en que España necesitaba urgentemente fondos para mantener sus esfuerzos bélicos contra las fuerzas napoleónicas, la Lotería Nacional emergió no solo como una fuente crucial de ingresos para el estado, sino también como una institución que capturaría la imaginación y la esperanza del pueblo español.
Índice
- El Nacimiento Durante la Guerra de la Independencia
- Quince días Antes de la Primera Constitución
- La Expansión de la Lotería
- La Preferencia por la Lotería Moderna
El Nacimiento Durante la Guerra de la Independencia
La Lotería Nacional de España tuvo sus inicios en el contexto de la Guerra de la Independencia. Propuesta por D. Ciriaco González Carvajal ante las Cortes Generales en Cádiz, su objetivo era aumentar los ingresos del erario público sin generar una carga adicional para los contribuyentes. Esta lotería recibió el apodo de "Lotería Moderna" para diferenciarla de la "Lotería Primitiva" creada en 1763.
Quince Días Antes de la Primera Constitución
El primer sorteo de la Lotería Moderna se llevó a cabo en Cádiz el 4 de marzo de 1812, apenas quince días antes de la proclamación de la primera Constitución española. Este evento marcó un punto de inflexión en la historia del juego y en la identidad nacional.
La Expansión de la Lotería
Originalmente circunscrita a Cádiz y San Fernando, la Lotería Nacional se expandió a Ceuta y, a medida que las fuerzas napoleónicas se retiraban, se extendía primero por toda Andalucía y luego por el resto de España. Su última sede en Cádiz fue el 27 de enero de 1814, trasladándose a Madrid el 28 de febrero del mismo año.
La Preferencia por la Lotería Moderna
La Lotería Moderna rápidamente ganó la preferencia del público en comparación con la Primitiva, tal como lo demuestran las cifras de ventas. Entre 1815 y 1817, las ventas de la Lotería Moderna duplicaron las de la Primitiva, y en años posteriores, lo superaron con creces. Para 1817, había 497 administraciones de lotería en España, incluidas 25 en Madrid y cinco en Barcelona, y casi todas estaban gestionadas por hombres, con la excepción de dos regentadas por mujeres.